Coca cola, UGT, CCOO y los trabajadores asesinados en Colombia #BoicotCocaCola


De unos meses para acá, se ha generado un revuelo importante con el anuncio del cierre de la planta de Coca Cola en Fuenlabrada (Madrid), junto con un posterior ERE que la justicia ha anulado pero que la empresa parece decidida a llevar a término.

Algunos sindicalistas, miembros de UGT y CCOO, han llegado a pedir un boicot a la multinacional con el lema “Si Coca-Cola no se produce en Madrid, Madrid no bebe Coca-Cola”. Esta propuesta, absolutamente legítima, parece novedosa, pero no lo es en absoluto.

Hace ya más de una década que se propuso una campaña internacional de Boicot a Coca-Cola. El principal motivo es mucho más grave, aun teniendo en cuenta el número de familias que se verían afectadas por el cierre o ERE de la multinacional en Madrid.

En el año 2003, el Sindicato Nacional de Transportes, Industria y Alimentación de Colombia (SINALTRAINAL) lanzó la campaña “Porque amo la vida, no bebo Coca-Cola”. ¿Por qué? Pues, principalmente, porque varios trabajadores que eran especialmente conocidos por su actitud combativa, por ser firmes en defender las reivindicaciones de la plantilla, fueron asesinados, en muchos casos dentro de las propias instalaciones de la compañía.

¿Nos imaginamos esto? En el país en el que vivimos, cuesta. Cuesta imaginar que los sindicatos mayoritarios  fueran capaces de organizarse para luchar por los derechos de la plantilla siendo consecuentes hasta tal punto de que varios de sus miembros fueran asesinados por ello. Y, aun así, no rendirse, sino exigir justicia para los caídos y seguir la pelea contra la multinacional.

¿Quién organizó los crímenes? ¿A quién beneficia que los trabajadores más combativos sean asesinados? ¿Quién es tan cruel que llega a ordenar el secuestro y tortura del hijo menor de un sindicalista?

Para los militantes de SINALTRAINAL parece claro. En el año 2001 habían presentado una demanda argumentando que Panamaco, una embotelladora colombiana afiliada a Coca-Cola, ayudó a un grupo de paramilitares en el asesinato de varios miembros del sindicato. El sindicato acudió a la justicia norteamericana. Ésta determinó que no podían exigírsele responsabilidades a la empresa matriz, pero sí a dos de las compañías embotelladoras.

Previamente se habían producido las siguientes agresiones:

 

  • 2 de Mayo de 1992, el Gerente de Coca Cola JOSÉ GABRIEL CASTRO acusó públicamente a los trabajadores y al Sindicato de ser agentes de la guerrilla.
  • En Abril de 1994. Aseseinato de JOSÉ ELEAZAR MANCO DAVID, trabajador de la empresa Coca Cola en Carepa, socio de SINALTRAINAL.Carepa (Antioquia).
  • 23 de Abril de 1995, asesinato de LUIS ENRIQUE GÓMEZ GRANADOS, afiliado a SINALTRAINAL y trabajador de la empresa Coca Cola. Carepa (Antioquia).
  • 4 de Noviembre de 1995. Allanamiento por parte de la Quinta Brigada del Ejército Colombiano a las instalaciones de la Cooperativa de los Trabajadores al Servicio de Coca Cola y afiliados a SINALTRAINAL. Bucaramanga, (Santander).
  • 30 de Septiembre de 1996. Nuevo allanamiento a la sede de la Cooperativa de Trabajadores al Servicio de Coca Cola, está vez por miembros del Bloque de Búsqueda de la Policía Nacional.
  • 5 de Diciembre de 1996. Asesinato de ISIDRO SEGUNDO GIL GIL, Secretario General de SINALTRAINAL Seccional Carepa (Antioquia) trabajador de Coca Cola y Negociador del Pliego de Peticiones que se había presentado a la empresa el 30 de noviembre de 1996. Fue asesinado por paramilitares dentro de la Planta de Coca Cola en Carepa (Antioquia).
  • 5 de Diciembre de 1996. Paramilitares ingresaron por la fuerza a la sede sindical de SINALTRAINAL en Carepa, la saquearon y le prendieron fuego.
  • 9 de Diciembre de 1996. Un grupo de paramilitares ingresaron a la planta de Coca Cola en Carepa, reunieron a los trabajadores socios de SINALTRAINAL y los obligaron bajo amenazas a renunciar al sindicato.
  • 26 de Diciembre de 1996. JOSÉ LIBARDO OSORIO HERRERA de 65 años de edad y trabajador de la empresa Coca cola en Carepa, fue sacado a la fuerza de las instalaciones de dicha planta por personas fuertemente armadas y asesinado en cerca al cementerio de Chigorodó (Antioquia).
  • Febrero 8 de 1999. La revista CAMBIO 16 publicó un artículo donde señala que la empresa ha solucionado sus problemas por medio de grupos paramilitares y que el 15 de Agosto de 1998, los directivos de la empresa PANAMCO se reunieron en Montería con un mensajero del jefe paramilitar Carlos Castaño.
  • 4 de Junio de 2001. Las embotelladoras de Coca Cola en toda Colombia, encierran contra su voluntad a l@s trabajador@s para ser presionados para que renuncien a sus contratos de trabajo. Quienes no renunciaron fueron despedidos. Lo mismo ocurrió en el mes de Octubre de 2000 y 21 de Febrero de 2000, con este procedimiento, la empresa coca cola despidió mas de 1000 trabajadores.
  • 21 de Junio de 2001. Asesinato de OSCAR DARIO SOTO POLO, trabajador de Coca Cola.Montería (Córdoba).

 

Desde el sindicato colombiano pusieron en marcha el sitio Killer Coke para denunciar los abusos y crímenes de la compañía, tanto en Colombia como en otros lugares del mundo. Crímenes y abusos que continúan, por supuesto. Pueden consultarse en esta web, y también resulta muy recomendable el documental The Coca Cola Case:

 

Cabe destacar que, tras la noticia del posible cierre de Fuenlabrada y el ERE, los trabajadores y trabajadoras de las plantas colombianas realizaron paros en solidaridad con los empleados de Madrid. Sin embargo, aquí han sido escasas las muestras de solidaridad cuando se han cometido crímenes tan graves como los descritos más arriba. Es cierto que UGT y CCOO, en Burgos y en otros lugares, han colaborado en la organización de charlas y difusión de información a petición de colectivos de solidaridad internacional, pero no se ha acompañado a fondo una lucha que es a muerte, donde la plantilla y los y las sindicalistas se juegan la vida.

Además, en cualquier caso, los trabajadores y trabajadoras tenemos voz propia, individual y colectivamente. ¿Somos tan egoístas, adolecemos de tanta pasividad en Europa? Si sólo hacemos boikot a Coca Cola por el cierre de una planta, si no nos planteamos movernos por la lucha de nuestros hermanos y hermanas asesinados en Colombia, no merecemos la pena. El boicot a Coca-Cola tiene muchos motivos, acordémonos también de los caídos. Justicia y dignidad para ellos.

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