Demuestran de nuevo que EEUU utiliza movimientos juveniles para desestabilizar países


Sí, como suena. Otra vez queda acreditado que el gobierno estadounidense, a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), trata de generar movimientos juveniles que se opongan a gobiernos adversos.

En esta ocasión, el sitio digital Huffington Post publica una investigación de The Associated Press que revela cómo EEUU financió y asesoró a diversos grupos de Hip-Hop para que endurecieran sus letras contra el gobierno cubano y sirvieran como germen y caldo de cultivo de una oposición juvenil. Grupos como “Los Aldeanos” fueron utilizados así para tratar de manejar su estética rebelde en contra del sistema socialista de la isla.

Quizás sin saberlo, se dejaron asesorar por el serbio Rajko Bozic, conocido ya por sus operaciones al servicio de EEUU en los Balcanes. Este personaje les recomendó endurecer el tono de sus letras e ir mucho más allá en la difusión de sus canciones. Llegó a proporcionarles equipos de producción musical y comunicaciones, e incluso trató de aprovechar el “Concierto por la Paz” que el cantautor colombiano Juanes y otros artistan organizaban en La Habana para impulsar a Los Aldeanos y su discurso contestatario.

Tatuajes de miembros de “Los Aldeanos”

El caso es que el plan tampoco resultó exitoso. La inteligencia cubana destapó el plan, incautó la documentación que comprometía a los agentes de USAID y los grupos quedaron conmocionados por la magnitud de la maniobra estadounidense. Paralelamente, otro plan diseñado desde Washington, el uso de la red social “Zunzuneo” para desestabilizar al país, volvía a fracasar debido al uso chapucero que varios opositores le dieron y a la escasa implementación entre la población de la isla. Associated Press demuestra con contratos, correos electrónicos, conversaciones en chats, presupuestos, informes, fotografías y pasaportes cómo Creative Associates International y la USAID, pagaron millones de dólares para socavar al gobierno de Cuba. Más detalles de las investigaciones:

La conexión alucinante de la USAID con el hip-hop cubano

La USAID pagó a raperos cubanos para desestabilizar Cuba

Incluso el diario anticastrista de Florida El Nuevo Herald se hace eco de estas informaciones y de su vinculación con la guerra sucia de EEUU en otros lugares del mundo.

En cualquier caso, este tipo de operaciones no son nada nuevas. Desde los años 90, la inteligencia norteamericana ha tratado, con mayor o menor éxito, de utilizar la estética juvenil, incluido el puño en alto, el movimiento estudiantil o incluso el ecologista para tratar de derribar gobiernos enemigos: ocurrió en Serbia, donde el movimiento juvenil Otpor, fabricado desde Washington, inició una serie de movilizaciones que, junto con otras tensiones, lograron derribar el régimen de Milosevic.

Esta gente joven, que tan buena imagen nos transmiten, y que nos pueden recordar nuestros movimientos, en realidad hicieron un gran trabajo para la CIA y la USAID, quizás sin que la mayoría de sus miembros lo supieran.

En Venezuela, la USAID y la NED (Fundacion Nacional para la Democracia) llevan desde el año 1999 financiando no sólo a los partidos políticos opositores a la revolución bolivariana, sino también a sus ramas estudiantiles. Numerosos jóvenes de clase media y alta, furiosos por el hecho de que los pobres se incorporan a la universidad y porque los puestos de trabajo cualificado ya no son su exclusiva, se han prestado también al trabajo sucio, en este caso de manera plenamente consciente. Algunas de sus organizaciones, como JAVU (Juventud Activa Venezuela Unida), de corte claramente fascista, han llegado a asesinar estudiantes y trabajador@s revolucionari@s e incendiar guarderías, viviendas de protección oficial y servicios públicos como centros de salud, que ellos no utilizan; la gente pudiente de Venzuela denosta lo público y acude a clínicas privadas. Sus vínculos con el paramilitarismo colombiano y el crimen organizado son evidentes, y para aquellos sectores de la derecha que no optan por el golpismo suponen un estorbo.

Puede observarse que el símbolo de JAVU es exactamente el mismo que el de Otpor.

Este tipo de actuaciones han motivado al gobierno boliviano a expulsar del país a la USAID, que a través del financiamiento de proyectos trataba de infiltrar movimientos indígenas, campesinos o ecologistas. EEUU ha reaccionado cancelando la escasa ayuda al desarrollo que concedía al país andino.

Así que, sin caer en la caza de brujas, debemos estar alerta ante supuestos “jóvenes revolucionarios” en aquellos países fuera de la órbita de EEUU. Evidentemente, la oposición y denuncia es legítima en cualquier lugar del mundo, pero en muchas ocasiones es el imperialismo quien financia y alienta a estos grupos, con su estética antisistema y apariencia revolucionaria. Detrás de ellos, el fascismo. Y si algún día tenemos la oportunidad de cambiar el sistema, quizás tengamos que confrontarlos aquí también.

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