El cúmulo de vergüenzas del clan Arranz Acinas


El pasado 21 de Abril supimos que las sedes y alguna vivienda del grupo constructor Arranz Acinas fueron registradas por la UCO en búsqueda de pruebas que relacionen a esta empresa con la corrupción en la comunidad de Madrid; en concreto, con el desvío de fondos del Canal de Isabel II. Parece ser que dos de los jerarcas del clan familiar recibieron algo más de un millón de euros del “recaudador” de la trama del canal, en cuentas de Suiza y Panamá. Estos registros coincidían con el cumpleaños de uno de los jerarcas del clan familiar, Jesús Arranz Acinas. Se le estropeó la fiesta. Los ricos también lloran, aunque por supuesto ocasionan mucho más sufrimiento a quienes padecemos sus abusos.

Jesús Arranz Acinas (dcha), junto a José Antolín y un ex-gobernador civil

Para quien esté familizariado con la política y economía burgalesa, el nombre de esta empresa y familia no es para nada nuevo. Se trata de un grupo constructor nacido en el franquismo, en los años 50, que se benefició del desarrollismo impulsado por el dictador. Cuando se produjo la anexión del pueblo de Gamonal por la ciudad de Burgos, el régimen le permitió levantar casi en exclusiva las viviendas del barrio. Ese urbanismo insufrible con bloques masificados, sin parques ni zonas de aparcamiento. Arranz Acinas nos hacinó, como abejas de una colmena, y se enriqueció con ello, vulnerando todo tipo de normativas con el beneplácito del régimen franquista y de la posterior democracia.

Así que tenemos a los Arranz Acinas como una de esas familias burgalesas de bien que controlan la vida de la ciudad; de rancio abolengo, sólo les faltaría un título nobiliario en esta villa cuasifeudal. Pero todo cambió en los años 80: un advenedizo llegado de Jaca, Antonio Miguel Méndez Pozo, comenzó a hurtar su influencia y exclusividad con las administraciones públicas, mostrando una gran habilidad para encandilar al alcalde José María Peña y manejar el consistorio. Es entonces cuando, por no tolerar la competencia en los turbios manejos del poder, varias empresas constructoras se suman a la acusación contra Míchel, El Jefe, paralelamente a la iniciativa de la Asociación de Vecinos Todos Unidos, sindicatos y otras organizaciones populares. Finalmente, como sabemos, Méndez Pozo fue condenado pero sólo pasó 9 meses en la cárcel; su amistad con Aznar le “reinsertó”.

En ese momento, el clan familiar reevalúa su postura y, siguiendo el dicho, como no podía con su enemigo se asoció con él. A partir de los años 90, Río Vena y Arranz Acinas van de la mano, repartiéndose las adjudicaciones del Ayuntamiento y contratándose servicios una a la otra. De hecho, entre los dos compraron la mitad del suelo urbanizable.

Y llegamos a la primera década de los años 2000. El nombre de Arranz Acinas se mancha de negro, cuando el 13 de Enero de 2005 10 de sus trabajadores fallecen tras un accidente laboral en uno de sus almacenes. Otros dos trabajadores quedaron incapacitados. Estaba muy claro que la empresa no había tomado las medidas de formación y seguridad adecuadas para evitar la catástrofe; el almacén estaba cubierto de poliuretano, altamente inflamable, y se almacenaba combustible y maquinaria sin control. A pesar de ello, y por presiones de medios y fiscalía, las familias aceptaron un acuerdo por el que se condenaba a 18 meses de prisión a José Luis Arranz y el encargado de obra, con el pago de unos 4,5 millones de € en indemnizaciones. Evidentemente, ninguno de los dos condenados entró en prisión, dado que no tenían antecedentes.

Ese mismo año, el 18 de Agosto, la empresa se vio de nuevo envuelta en la polémica. Tras meses de manifestaciones, recogida de firmas e intentos fallidos de interlocución con el Ayuntamiento del ex-ministro Aparicio, la empresa instala las vallas y maquinaria de obra para la construcción del parking de la avenida Eladio Perlado en contra de los deseos de sus habitantes. La policía golpeó a personas mayores que se oponían al proyecto y bajaron de madrugada a protestar, y por la tarde cundió la indignación. Una gran revuelta, que continuaba la tradición de las fuertes protestas en nuestro barrio, acabó con el proyecto en el primer día de obras. Tras esa jornada el alcalde y teniente de alcalde (Javier Lacalle, por entonces concejal de urbanismo) cancelaron el proyecto. Sin cortarse, varios concejales aseguraban que la empresa Arranz Acinas era “modélica y ejemplar” y que por lo tanto la indeseada obra no entrañaba ningún peligro.

Así acabó el parking

Por otro lado, la empresa era propietaria del mercado de abastos en la Plaza San Bruno. Lanzó globos sonda sobre la construcción de más viviendas a través del Diario de Burgos, a ver si colaba y podían emprender otro gran negocio a costa de la calidad de vida de los vecinos y vecinas, junto a su socio Méndez Pozo. Pero finalmente la propuesta no cuajó y endosaron el mercado a Caja Burgos. Esta entidad también quiso hacer negocio, pero el estallido de la burbuja inmobiliaria tiró por tierra sus pretensiones y lo cedió al Ayuntamiento a cambio de una cuestionable permuta para edificar en la calle Manuel de la Cuesta. Todo esto lo contábamos en detalle en otro post.

A la vez, la empresa se embarcó en otro proyecto muy contestado por los y las burgaleses: la construcción del Hospital Universitario de Burgos, de gestión privada y altos sobrecostes, de nuevo junto a Méndez Pozo. Los beneficios que han conseguido ambas familias con esta obra son muy difíciles de cuantificar, ya que cada año aparecen más sobrecostes, más facturas desconocidas y nuevos escándalos, como la participación de COFELY (empresa “madre” de la trama Púnica).

Y en esto llegó la crisis. Con el estallido de la burbuja inmobiliaria, la empresa comenzó a decaer. El empeño de Méndez Pozo y el Ayuntamiento de Burgos de salvar a esta empresa es uno de los factores que explican su empecinamiento en llevar adelante el proyecto del Bulevar de Gamonal , que como se sabe era rechazado por la gran mayoría del barrio y finalmente no se construyó por la decidida y contundente lucha que los vecinos y vecinas mantuvimos. El proyecto fue redactado por las empresas de Méndez Pozo y la obra iba a ser realizada por Arranz Acinas, pero ésta iba a comprarle el hormigón a una sociedad en la que la hija de Míchel era consejera. Todo esto explica la obsesión de los titulares del Diario de Burgos (PROMECAL, propiedad de El Jefe) para animar a seguir con la obra y criminalizar la lucha. De nuevo vemos la confabulación absoluta entre los Ayuntamientos del PP, Arranz Acinas y Méndez Pozo para lucrarse con obras absolutamente rechazadas por los habitantes de nuestro barrio.

Acción solidaria con la lucha de Gamonal en oficina de Arranz Acinas en Valladolid

Al no conseguir la obra y tener que conformarse con la compensación que Javier Lacalle les otorgó, la familia Arranz Acinas afirma que la empresa es inviable y se declara en quiebra. La empresa contaba con un patrimonio declarado de unos 151 millones de €, pero adeudaba 230 a la Seguridad Social, Hacienda, sus trabajadores y trabajadoras, y numerosos acreedores privados. Seguramente Méndez Pozo cobró lo que se le debía, de alguna u otra manera, ya que la línea editorial de Diario de Burgos ha seguido siendo muy benevolente con las informaciones sobre estos hechos. En Febrero de 2016, la empresa todavía adeudaba 1,3 millones de € a 70 trabajador@s. Además, la empresa llevaba años sin pagar la comunidad de varios de sus locales ubicados en bajos de portales, al menos en Gamonal, según conocemos de primera mano.

Entonces, ¿fue la burbuja inmobiliaria la que arruinó Arranz Acinas? ¿Seguro?

Parece ser que, desde luego, ése no fue el único motivo. En 2015  estalló otro escándalo: Jesús Arranz Acinas había creado siete sociedades en Panamá entre los años 2007 y 2008, mientras era concesionario de la construcción del Hospital de Burgos (HUBU) a través de la sociedad Urbanizaciones Burgalesas S.A (con una participación del 20,75%). A través de esa obra pudo desviar fondos tanto de la empresa matriz del grupo como de la UTE del Hospital. Además, Jesús Arranz Monje (hijo del anterior), creó una firma panameña con el hermano del presidente de la Junta de Castilla y León. Como es de suponer, el PP impidió la comparecencia de este personaje en la comisión de investigación, y en su lugar pidió la de su padre, que actualmente tiene 82 años y padece una grave enfermedad mental que le afecta al habla, y por lo tanto poco podrá esclarecer.

No conocemos la cantidad de dinero que ocultaban todas estas sociedades pantalla; pero a buen seguro serviría para pagar, cuanto menos, a la plantilla. De nuevo, los conchabeos con el Partido Popular han servido al grupo para enriquecerse y ocultar sus cuentas. En una ciudad de provincias como Burgos la oligarquía suele ser una piña; se reparten las porciones del pastel entre unos pocos. Sin embargo, la magnitud de estos compadreos es tal que es difícil de ocultar. Otra cosa es la impunidad con la que cuentan.

 

Para conocer de primera mano otros negocios turbios de la rancia  aristocracia burgalesa, recomendamos los siguientes enlaces:

Las Crónicas de la Púnica en Burgos, una investigación realizada conjuntamente con Burgos Dijital y Diario de Vurgos.

El dossier realizado por el CSR de Gamonal sobre el Saqueo a Caja Burgos y el uso de tarjetas VIP por parte de sus directivos.

El post de la Asamblea de Gamonal sobre Antonio Miguel Méndez Pozo.

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