Venezuela explicada de forma sencilla (aunque no breve).


Escribo este post para toda esa gente que, sin saber muy bien qué sucede en Venezuela, demanda información comprensible sobre este país y su situación política. Intentaré destacar los aspectos más importantes, corriendo el riesgo de simplificar mucho. Partiré precisamente de los tópicos más recurrentes con el fin de facilitar la comprensión.

Pero en primer lugar hay que aclarar algo fundamental. Chávez, Maduro y sus partidarios y aliados son la izquierda,  y la “oposición” (la llamada “Mesa de Unidad Democrática”) es derechista y neoliberal, incluyendo partidos fascistas. La oposición venezolana son los restos recompuestos del antiguo régimen, la IV República, que hundió al país en una grave crisis económica y social. Gobernaron hasta 1998 con la alternancia de dos partidos (COPEI y ADECO) que se repartían el poder… y el dinero. Nos suena, no? Aunque hay un dato a tener en cuenta: a lo largo de este período anterior a Chávez, el estado venezolano asesinó a miles de personas, especialmente en la revuelta popular conocida como el “Caracazo” de 1989.

Después de que Chávez asumiera la presidencia, varios sectores derechistas han estado continuamente envueltos en intentonas de golpes de estado, sabotajes, terrorismo y guerra psicológica. La “oposición” venezolana no es la gente amable que nos quieren vender: se trata de la oligarquía (grandes empresarios y banqueros) y sus lacayos. Todo ello con la financiación y el apoyo continuo de EEUU, pero también de Aznar, por poner un ejemplo.

Una consideración adicional: es prácticamente imposible enterarse de lo que ocurre en Venezuela informándose a través de la Sexta, El País o la prensa corporativa en general. Continuamente surgen montajes mediáticos, bulos y medias verdades que hacen incomprensible la realidad del país. Ello se debe a los negocios que tienen en Venezuela muchos de estos conglomerados mediáticos y políticos (con Felipe González a la cabeza) y, por supuesto, a que tienen que machacar cualquier pueblo del planeta que rechace el capitalismo; especialmente si maneja una riqueza natural como el petróleo.

Tópico número 1: Venezuela es una dictadura

Evidentemente, es una gran mentira, como se ha comprobado con la victoria de la derecha en las elecciones a la Asamblea Nacional. Un inciso: Maduro sigue siendo el presidente de Venezuela, ya que en Venezuela el sistema de elección del jefe de estado es directo. Aun con las grandes incertidumbres en el panorama político, en principio su mandato terminaría en 2019. La oposición ha dejado pasar la oportunidad de un referendo revocatorio, no exento de polémicas.

Desde 1998, año en que Chávez gana sus primeras elecciones, se han celebrado decenas de procesos electorales: elecciones presidenciales (como en Francia, EEUU o Colombia), a la Asamblea Nacional (similar a nuestro Congreso), a gobernaciones de estados (parecidas a nuestras comunidades autónomas) y alcaldías.

En todas estas elecciones tanto la “oposición” venezolana como los gobiernos derechistas de todo el planeta y sus aliados mediáticos han cantado “fraude”; sin embargo, los observadores internacionales siempre han avalado el proceso y los resultados. Los partidarios de la Revolución Bolivariana (esto es, el PSUV, el PCV y otros partidos) han ganado todas salvo dos: las recientes a la Asamblea Nacional y el referéndum para cambiar la constitución en 2007. Siempre aceptaron los resultados; no así la oposición, que sólo los defiende cuando gana.

En cuanto al reparto de poder institucional, la oposición derechista siempre ha tenido representación en todas las instituciones (salvo cuando decidieron no presentarse, en 2006). Asimismo, ha gobernado varios estados y numerosas alcaldías, incluso de grandes ciudades.

Hay que valorar, además, los originales mecanismos de democracia directa y participativa puestos en marcha. Existe el referendo revocatorio, que permite destituir a cualquier cargo (desde el presidente hasta un concejal) por votación popular. Por otro lado, en lugar de lobbies, el PSUV y otros partidos izquierdistas se reúnen con movimientos sociales para elaborar leyes sobre comunicación, educación, reforma agraria, trabajo, semillas… con las tensiones lógicas.

Y un punto fundamental es el de los Consejos Comunales y las Comunas: los barrios y pueblos organizados en asamblea que toman sus propias decisiones y pueden ejecutar sus propios proyectos urbanísticos, alimentarios, culturales… Las experiencias son muy variadas. Algunas muy exitosas y revolucionarias, como las de la parroquia (barrio) del 23 de Enero, y otras en cambio muy decepcionantes, donde se reproduce la corrupción o no se aprovechan las posibilidades de cambio, o donde también el aparato burocrático del estado interfiere indebidamente.

 

Tópico 2: Venezuela es un régimen autoritario

Los medios nos hablan de supuestas violaciones a los derechos humanos cometidos en Venezuela de manera intencionada por el gobierno, así como de limitaciones a libertades fundamentales. En general podemos decir que mienten.

  • La prensa privada. El gobierno venezolano NO controla los medios. De hecho, los canales privados son en su gran mayoría abiertamente hostiles. Desde las televisiones y periódicos venezolanos se ha llamado al golpismo, se han vertido innumerables mentiras y se ha insultado a los altos cargos del gobierno de maneras que harían avergonzarse a los tertulianos españoles más ultras. Pese a ello, ahí siguen. Les ha caído alguna sanción cuando han infringido las leyes flagrantemente, pero nunca han dejado de criticar duramente al gobierno, con razón o sin ella, y siempre desde la óptica derechista.
  • La prensa pública y comunitaria. La Revolución Bolivariana ha propiciado la expansión inimaginable de los medios comunitarios y alternativos. Centenares de radios y TVs de barrios, consejos comunales o movimientos sociales informan y desarrollan una gran labor cultural de manera independiente. En cuanto a la televisión pública, sí se podría criticar que el gobierno bolivariano la ha utilizado de manera partidista, para contrarrestar la labor de desgaste continuo de los medios privados. De hecho, según qué televisión o periódico se lea, parece que existen dos países totalmente diferentes. De ahí la radical diferencia de opiniones que existen entre chavistas y opositores (además de posturas ideológicas, por supuesto).

Instalaciones y plató de una televisión comunitaria en el barrio popular de Catia (Caracas)

 

  • Los “presos políticos”… o los “políticos presos”.
    Se trata de otro tópico recurrente. Según los medios, el “régimen” habría encarcelado a varios políticos y “activistas” opositores sólo por el hecho de pensar diferente. Pero la realidad es bien distinta. Leopoldo López y Antonio Ledezma, los dos más conocidos, han participado en planes de golpe de estado. El primero es un fascista de manual, que intentó en 2014 “La Salida” del gobierno de Maduro mediante el terror en las calles, ocasionando 43 muertes, principalmente policías y activistas de izquierda que apoyaban al gobierno, o que simplemente recriminaron a los golpistas la violencia que ejercían. Puede leerse un informe completo aquí. Sobre el segundo, Ledezma, es otro viejo fascista del anterior régimen que estaba dispuesto a organizar un bombardeo aéreo sobre Caracas. También están encarcelados algunos terroristas y sicarios que pusieron una bomba al fiscal que investigaba el golpe de estado de 2002, que pusieron un artefacto explosivo en la embajada española, que asesinaron campesinos que reclamaban tierras, que mataron a un diputado o que ejercieron de francotiradores en las ciudades. Igualmente, se encuentran en prisión decenas de policías que han cometido abusos y delitos al amparo de su uniforme. Y, por supuesto, hay políticos y banqueros privados de libertad por corrupción (tanto supuestos “revolucionarios” como derechistas). Otros han huido a Miami y además intentan pasar por “exiliados” cuando están envueltos en graves hechos luctuosos, como Eligio Cedeño, el banquero al que Manuela Carmena ha apoyado. Así que de presos políticos NADA. Políticos presos por golpistas y corruptos, sí. Y la derecha, con su mayoría en la Asamblea Nacional, quiere liberarlos.

Dicho esto, hay que asumir también una realidad. La policía venezolana, pese a las sucesivas reformas y depuraciones, sigue teniendo entre sus filas a auténticos mafiosos y uniformados de gatillo fácil, además de agentes comprados que sirven a otros amos; también hay que destacar que la oposición controla varios de esos cuerpos policiales, tanto locales como de las gobernaciones de los estados. El propio gobierno ha lanzado campañas para que los consejos comunales y otras organizaciones populares denuncien los abusos que se produzcan. Además, muchos policías expulsados del cuerpo se han integrado en estructuras paramilitares. Por otro lado, tampoco se ha conseguido solucionar el drama carcelario. La situación de las personas privadas de libertad sigue siendo manifiestamente mejorable pese a las reformas puestas en marcha.

 

Tópico 3: En Venezuela la gente vive en la miseria.

Otra consigna recurrente. Según los medios, nada ha mejorado en Venezuela en los 17 años de Revolución Bolivariana. Ofreceremos algunos datos y experiencias que demuestran lo contrario hasta 2013, año en el que la oposición dio un nuevo impulso a la “guerra económica”.

  • La pobreza se ha reducido de un 28.9% en 1998 a un 19.6% en el 2013; mientras que la pobreza extrema ha disminuido del 10.8% en 1998 al 5.5% en el 2013. Venezuela se sitúa como el país menos desigual de la región.
  • La tasa de escolaridad primaria se ubicó en el 2013 en 95.90%. Ha habido un incremento de la matrícula en un 29%. Ese año Venezuela alcanzó 7.878.538 de estudiantes. La matrícula universitaria llegó a los 2.629.312 estudiantes, convirtiendo a Venezuela en el quinto país del mundo en matrícula universitaria. La Unesco declaró a Venezuela “Territorio Libre de Analfabetismo”, luego de implementar en el año 2005, el Programa “Yo Si Puedo” (método cubano), alfabetizando a más de 1.5 millones de ciudadanos.
  • La evolución de la desnutrición infantil en menores de 5 años pasó de 7.70% en 1990 a 2.53% en el 2013, mereciendo un reconocimiento de la FAO. Hay que destacar los innumerables programas que han garantizado el acceso a alimentos a la población más humilde, ya sea por precios bajos (en mercados estatales o comunitarios) o centros de asistencia comunitaria dirigidos por los Consejos Comunales que daban comidas a las familias más pobres de cada barrio.
  • Hasta abril de 2014 la Misión Barrio Adentro ha realizado 617.871.821 consultas en las comunidades más populares del país y ha salvado 1.750.000 vidas. La Misión Milagro (coordinada con Cuba) ha efectuado 18.529.964 de consultas oftalmológicas y ha intervenido a 1.921.912 pacientes en todo el país (2013); la Misión Sonrisa ha creado 20 centros odontológicos y ha atendido a más de 553.728 venezolanos. Hay que decir además que la Misión Milagro ha tenido otras decenas de miles de pacientes de otros países latinoamericanos, de forma gratuita y solidaria.
  • La tasa de paro pasó del 15.2 % en 1999 al 7.1% en abril de 2014, indicador que incluso ha mejorado en 2015. El salario mínimo de Venezuela es el más alto de toda América Latina.
  • Venezuela alcanzó el 0,771 en el IDH (salud, educación e ingresos). Esta cifra incluye a Venezuela en el grupo de naciones consideradas con un “Alto Nivel de Desarrollo Humano”.
  • La Unesco premió a Venezuela en 2011 por su labor para dar acceso gratuito a internet a través de los Infocentros y su programa de Alfabetización Tecnológica. La Unesco también otorgó otro reconocimiento por la dotación de ordenadores portátiles al alumnado de educación básica y secundaria.
  • En 2013 el número de pensionistas aumentó hasta 2.540.697, incrementándose en un 556.50% desde 1998. En 2015 ha seguido aumentando.
  • Por medio de la Gran Misión Vivienda Venezuela, se han entregado 1 millón de viviendas públicas a las familias sin hogar o con hogares precarios. Además se ha reducido notablemente la cantidad de infraviviendas, que en Caracas originaban muertes con cada lluvia torrencial.

Hay que hacer especial mención al papel de las mujeres en estos avances. Muchas de ellas han dirigido, o han sido la base, de las misiones sociales, asumiendo un protagonismo y una tarea titánica, que como es habitual no siempre ha sido reconocida más allá de declaraciones institucionales. Una de las asignaturas pendientes de la Revolución Bolivariana es profundizar en las propuestas feministas. Si bien el movimiento feminista y LGTB casi en su conjunto apoyan la revolución y participan de ella, la legislación sobre el aborto, por ejemplo, sigue siendo un atentado a los derechos sexuales y reproductivos, aunque han existido notables avances en lo referido a la violencia de género y la autonomía social de las mujeres.

Como conclusión, podemos ver que a pesar de la crisis económica y de los problemas financieros, el gobierno venezolano NO ha efectuado “recortes” sociales. Bien al contrario, ha seguido cumpliendo sus compromisos, aunque por supuesto esto ha desembocado en una situación económica muy difícil, a la que vamos ahora.

Tópico 4: El socialismo ha arruinado la economía de Venezuela.

Pues bien, esto es cierto, o falso, a medias. Éste es el punto más flaco de la Revolución Bolivariana, a pesar de sus avances sociales y de que la tasa de paro sea increíblemente baja dada la situación. Hay que aclarar que se trata de un pais inmerso en el sistema capitalista, con sus grandes empresarios y su clase trabajadora. Advierto de que mis conocimientos de economía son precarios.

  • La hiperinflación y la producción de bienes. Venezuela siempre ha sido un país con una inflación altísima. La Revolución la moderó ligeramente hasta 2013, pero en estos últimos años se ha disparado enormemente. A pesar de recibir subsidios, muchos empresarios prefieren deslocalizar sus plantas de producción, o vender en otros países, o simplemente importar para vender más caro (especular). La política económica de los sucesivos gobiernos ha sido errática y fundamentada en el control de divisas, para evitar la fuga de capitales, pero no ha sido exitosa. Por otro lado, las fábricas socialistas, empresas públicas y cooperativas, a pesar de haber recibido grandísimas inversiones, siguen sin ser eficientes (con algunas excepciones). En muchos casos faltan insumos y materiales, en otros hay quien los roba y vende en el mercado negro, en otros hay conflictos laborales… Una buena parte del movimiento popular denuncia además que hay un pequeño grupo de empresarios corruptos afines a altos funcionarios (la “boliburguesía”) que obtiene grandes beneficios sin rendir cuentas, afectando además las iniciativas públicas.
  • El acceso a los productos y la guerra económica. Como se sabe, en Venezuela se ha ido produciendo un fenómeno creciente de escasez de productos básicos, lo que además ha devenido en su encarecimiento. Con Chavez gobernando, ocurría poco antes de cada período electoral, por lo que ya entonces se denunciaba una desestabilización intencionada por parte de los empresarios de la producción y distribución con el fin de generar descontento en la población, fomentar el rechazo al gobierno bolivariano y bajar la moral del pueblo trabajador. Tras la llegada al poder de Maduro, el fenómeno se incrementó notablemente, dando lugar a las colas en los comercios y supermercados. Pues bien, en parte el problema es de origen económico, pero en otra buena medida se debe al sabotaje intencionado de la oligarquía, que prefiere acaparar para especular, o vender en el extranjero a precios mayores que los fijados en la Ley de Precios Justos. Igualmente hay que destacar el “bachaquerismo” o contrabando, en el que están implicados tanto mafias organizadas como ciudadan@s comunes que quieren ganarse un dinero extra vendiendo lo que compran en el mercado negro (mucho más caro) o pasarlos a través de la frontera a Colombia. Se contrabandea con todo, sobre todo con gasolina, pero también alimentos. Especialmente preocupante es la implicación de grupos paramilitares en este negocio. Así que tenemos un fenómeno de ineficacia económica y otro de sabotaje al país, además de las ganas de lucrarse a costa del sufrimiento ajeno. Otro debate abierto, pero no afrontado por el momento, es el de reducir los subsidios a la gasolina. Para que nos hagamos una idea: llenar el depósito de un turismo medio puede llegar a costar menos de un euro en Venezuela. Evidentemente esto hace que las ganancias del contrabando a Colombia sean muy jugosas y tentadoras, y supone un grifo abierto de dinero que se esfuma.
  • La deuda pública. A pesar de los intentos de diversificar la economía, Venezuela sigue siendo un país dependiente del petróleo. Pues bien, con la gran caída de sus precios, las arcas estatales se han ido vaciando. Se ha tenido que vender parte de las reservas de oro, y cada vez resulta más problemático tener divisas. Aunque como decíamos el gobierno no ha recortado su inversión social, con unas reservas financieras mayores se hubieran podido importar directamente los productos que hoy escasean. Hasta hoy el gobierno ha podido hacer frente a los pagos de deuda pendientes, pero el panorama es incierto. Si el precio del petróleo sigue bajo, o sigue depreciándose, será muy difícil que el estado pueda mantenerse tal y como lo conocemos.

Resulta interesante también conocer las propuestas de la derecha y la patronal en economía, ahora que son mayoría en la Asamblea Nacional. Quieren hacer una reforma laboral para facilitar el despido y acabar con los beneficios sociales. También acabar con la Ley de Precios Justos, para poder vender los productos al precio que les dé le gana y volver a la situación de 1989: las tiendas llenas de productos que sólo las clases medias y altas podían comprar, eso sí, con unos beneficios económicos grandiosos para los especuladores. Defienden también que hay que pedir un rescate al FMI y que, aunque el pueblo sufra, los recortes sociales y aumentos de precios son la única solución viable.

Tópico 5: Venezuela está aislada

Los medios ocultan sistemáticamente las alianzas internacionales de Venezuela y su contribución al desarrollo social en otros lugares, así como su defensa a ultranza de los derechos de los pueblos y las causas justas.

En Latinoamérica, Venezuela y otros países han conformado distintos organismos de integración política regional, con el fin de dejar de ser el “patio trasero” de EEUU. UNASUR, la CELAC y el ALBA son los ejemplos más claros. También existe coordinación entre organizaciones populares, al margen de los gobiernos (el “ALBA de los pueblos”).

Igualmente existen alianzas socioeconómicas como PetroCaribe, que ofrece petróleo a precios bajos con el compromiso de eliminar la pobreza energética a las clases populares. También muchas alianzas con gobiernos de distinto signo, como la Argentina de los Kirchner o Brasil, o la integración en MERCOSUR. Y por supuesto, la gran colaboración y amistad con Cuba.

Es destacable también la contribución que Chávez hizo a la búsqueda de la paz en Colombia, mediando con las FARC la liberación de decenas de militares y políticos capturados, e instando al estado colombiano y la guerrilla a sentarse a negociar. Aunque en su momento no resultara, posiblemente se sentaron las bases del actual proceso de paz.

Saltando a otro continentes, la política internacional de Venezuela ha sido netamente antiimperialista, lo que ha ocasionado numerosas polémicas. Venezuela ha tenido importantes tratados de colaboración con Rusia, Bielorrusia, Siria, la Libia de Gadaffi e Irán. No son regímenes modélicos, por supuesto, pero mantenían intereses comunes, se oponían a Washington y han sido objeto de agresiones de la OTAN.

Mucho más digno, encomiable y elogiable ha sido el total apoyo de Venezuela a la causa de Palestina. Ha sido uno de los pocos países del mundo en romper todo tipo de relaciones con Israel. También en reconocer sin tapujos al proyecto de estado palestino, acoger estudiantes y viajeros, mantener colaboración económica, enviar ayuda humanitaria (que fue atacada por Israel) y criticar duramente el colonialismo y racismo sionista. Esto, evidentemente, tiene sus costes: el intento permanente de EEUU e Israel de llevar a cabo la agenda golpista. La muerte de Chávez fue muy llorada en Palestina.

Así que, como vemos, Venezuela no es un paraíso, y tiene multitud de problemas por resolver, lo que ha sido lógicamente aprovechado por la derecha para tratar de retomar el poder y revertir los logros sociales y democráticos alcanzados. Por eso, aunque sea duro, aunque la opinión pública esté totalmente polarizada, aunque los tertulianos sin escrúpulos mientan a diario, entiendo que la izquierda y las clases populares debemos apoyarlo. Sobre todo porque, al margen de las decisiones o medidas que haya podido tomar el gobierno, se ha desarrollado una inmensa conciencia de clase y del pueblo como sujeto protagonista de su historia. No es extraño que las asambleas populares de los Consejos Comunales y Comunas ocupen tierras a terratenientes que las usurpan, desarrollen cooperativas o impulsen sus proyectos educativos sin preguntar al gobierno si le parece bien o mal.

Si algún día somos capaces de impulsar una revolución por la vía democrática afrontaremos dificultades muy parecidas. Seguramente entonces entendamos por lo que pasa el pueblo venezolano, y querremos contar con el apoyo de otros pueblos para superar los obstáculos y derrotar a la oligarquía… que es lo de que va esto, en definitiva. De lucha de clases. Y si somos la clase trabajadora, no deberíamos empatizar con la derecha burguesa, por mucho que nos lo diga la tele, sino con las clases populares de cualquier lugar del mundo.

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